Introducción

Soy agrónomo en una gran compañía de agricultura, responsable de más de 250. 000 acres (unas 100.000 hectáreas) en Europa del Este. Nuestros cultivos consisten esencialmente en remolacha azucarera, colza y maíz. Dejé Canadá para trabajar para la empresa a comienzos de 2010, cuando llegué para liderar la aplicación de nueva tecnologías y la estandarización de los procesos de negocio. Viajo a menudo a Ucrania y Rusia.

Gestionando Granjas para Empresas de Agricultura

Nuestra empresa investigó y después seleccionó tres sistemas de gestión de granjas para probar en 2012. Los tres fueron comprados e instalados en varias granjas de entre diez y doce acres (4.500-5.000 hectáreas) cada una, con suficientes datos históricos para poder comparar los resultados de cada sistema en la temporada de cultivo de 2012-2013 frente a los históricos.

El sistema que elegimos al final del proceso fue Cropio, un sistema de gestión de granjas que utiliza la tecnología por satélite. Esto nos ha ayudado a conseguir un aumento del 15% en el rendimiento de los principales cultivos. El sistema tiene un gran número de ventajas competitivas que expanden de forma notoria su propia funcionalidad.

Patrón Histórico de Vegetación y Análisis de la Cosecha

Nuestra empresa revisó la productividad de cada uno de los campos en el pasado, y la comparó con campos de la misma categoría. El sistema de Cropio muestra un histórico de vegetación de un periodo de hasta diez años. Dividimos los campos con vegetación permanente y los campos con resultados por debajo de la media, para obtener dos grupos de resultados: uno con campos de un determinado tipo de relieve, y otro con el resto de los campos. Los campos con un relieve específico se correlacionaron realizando el ejercicio que describo a continuación.

Utilizamos la opción de Cropio para crear un mapa muy específico de inclinación en los campos con el relieve específico, y pudimos elegir aquellas laderas con más de 5 grados de inclinación para dejarlos en barbecho. Para aquellas zonas de cultivo o campos con inclinación de 5 grados o menos, no mostramos los cultivos de invierno, intentando evitar la erosión causada por el derretido de la nieve. También utilizamos trigo de primavera, de raíces más largas, o variedades adaptadas a las pendientes, donde nos podíamos permitir la rotación de cultivos. Aunque no se hizo ninguna preparación para prevenir la erosión, se utilizó un sembrador en cada ladera para evitar la necesidad de tener que crear zanjas de retención del agua, medidas ambas que suelen ser bastante útiles.

Análisis de la Variedad de Cosechas

Nuestra empresa estudió los diversos cultivos de un grupo de campos y medimos las diferencias en el rendimiento de cada variedad de cultivo frente al rendimiento medio de la unidad del terreno (el grupo completo de campos). Solo las dos variedades con mayor rendimiento de cada cultivo permaneció, añadiéndose una variedad adaptada de trigo de primavera para terrenos inclinados, como se ha mencionado anteriormente.

Análisis de las Condiciones de la Cosecha de Invierno

El sistema de gestión de granjas de Cropio ofrece actualizaciones frecuentes de la condición de las cosechas en los campos a través de imágenes de baja resolución recibidas, a diario, desde el satélite, combinadas con imágenes de alta resolución semanales (cuando las condiciones atmosféricas lo permiten). De esta manera, podemos saber las condiciones generales de las cosechas incluso antes de visitar los campos de forma física. A medida que recibimos imágenes de alta resolución, se las proporcionamos a los granjeros para que puedan ver el daño en los campos. Un cierto número de esos campos fueron resembrados con cosechas de primavera de forma inmediata, mientras el resto quedó en observación. En una segunda aplicación del fertilizante, se añadió nitrógeno adicional.

Gestión de Zonas Fallidas y Campos con Bajo Rendimiento

Los usuarios del sistema de gestión de cultivos de Cropio pueden recibir notificaciones cuando cualquier vegetación sobre el terreno cae por debajo del 15% comparada con el resto del propio terreno. Con total sinceridad: no fuimos capaces de aprovechar esta función con éxito. Generalmente, estas notificaciones tienden a llegar en medio de otro proceso y las condiciones que la generan suelen cambiar cuando el usuario está disponible para revisar las notificaciones.

Por este motivo, establecimos una revisión semanal de los campos que tenían un peor rendimiento. Asignamos analistas para consolidar un informe o revisión semanal para cada agrónomo. Estos agrónomos, cuando visitaban cada uno de los campos de baja producción, se encargaban de encontrar las razones para los bajos resultados y de detallar los pasos necesarios para conseguir mejoras en esos resultados. Después, los analistas creaban listas de tareas y realizaban un seguimiento del progreso de cada campo que necesitara una intervención más directa. Este proceso contribuyó en gran medida en nuestro aumento de la productividad, porque sabíamos en seguida qué campos tenían una vegetación anormal y fuimos capaces de responder de la forma más adecuada.

Tecnología de Índices Variables (VRA)

El sistema de Cropio permite al usuario crear mapas en base a tecnología de índices variables, (VRA, variable rate application, por sus sigas en inglés). Se puede configurar en función de la aplicación de nitrógeno, utilizando imágenes de satélite actualizadas y el déficit de nitrógeno. Fuimos incapaces de utilizar esta función por muchas razones. La más importante es que no teníamos el equipo necesario. Sin embargo, comprobamos la cantidad de nitrógeno recomendada por el sistema de Cropio frente a otro sistema, con un resultado de que su recomendación era un 13% menor. En las próximas temporadas, intentaremos utilizar ese margen.

 

Planificador de Cosechas

La función de planificación de cosechas de Cropio fue utilizada en los campos más secos y después en aquellos donde el grano estaba lo suficientemente húmedo como para permanecer en el campo. No pudimos seguir las recomendaciones de Cropio en todas las ocasiones, pero, en general, pudimos estructurar nuestros esfuerzos de recolección de forma eficiente, manteniendo el grano seco separado del grano que necesitaba más procesado.

Al final, quedamos altamente satisfechos:

–          Cada resultado aumento la productividad entre un 2% y un 18%, variando en función de los cultivos y las variedades.

–          El mejor sistema supuso un aumento de entre el 13% y el 18% de la productividad de los cultivos y variedades comparados. Pero con el mismo coste por acre, lo que era de total importancia.

–          Los experimentos que llevamos a cabo nos ayudaron a descubrir importantes inconvenientes de las tecnologías que ya estábamos usando, y, por lo tanto, nos ayudaron a realizar importantes campos en los métodos que utilizamos hoy en día.

–     La próxima temporada nos traerá más oportunidades de mejoras, como la de estudiar la climatología concreta de cada campo. También trabajaremos con VRA y conectaremos con nuestro sistema de monitoreo por GPS y otros sistemas de gestión de granjas.

Finalmente, me gustaría destacar un último hecho importante: ningún sistema de gestión de granjas hace milagros. Los usuarios deben entender cualquier sistema y realizar un esfuerzo importante para hacer que la tecnología tenga un uso efectivo, pero el esfuerzo merece la pena. En mi situación, los agrónomos al principio se resistían a mis esfuerzos, porque estaban acostumbrados a trabajar de una manera particular y se resistían al cambio. A pesar de los obstáculos, conseguimos que el sistema funcionara.